Con el Mundial en marcha, el furor por el fútbol y el deporte invade las pantallas y las conversaciones de nuestros hijos. Sin embargo, detrás del brillo de las medallas y los grandes estadios, la alta competencia también pone sobre la mesa un tema clave para las familias: la salud mental de los chicos. Los deportistas de élite lidian constantemente con la presión, el miedo al fracaso y las altísimas expectativas del entorno, emociones que muchas veces se trasladan a los más jóvenes que practican deportes en clubes o colegios de nuestra ciudad.
El rol de la familia: contención más allá de los resultados
Para los niños y adolescentes, el deporte debe ser principalmente un espacio de disfrute, aprendizaje y socialización. Como mamás, papás y cuidadores, nuestro rol principal es ayudarles a entender que el valor de una persona no depende de ganar o perder un partido. Conversar abiertamente sobre la frustración, validar sus miedos y enseñarles que «no hay que tener vergüenza de hablar sobre lo que nos pasa emocionalmente» —como señalan los profesionales de la psicología deportiva— son herramientas fundamentales para construir una autoestima fuerte.
Desde la Nueva Clínica del Niño de La Plata les recordamos que el bienestar emocional es la base de un crecimiento saludable. Estar atentos a los cambios de humor, el insomnio o la ansiedad antes de una competencia nos permite actuar a tiempo. Si notás que el deporte está generando más angustia que disfrute en tu hijo, no dudes en consultar con nuestro equipo de profesionales para acompañarlos a transitar estas etapas con alegría y salud.

