Llegó julio y, con él, las tan esperadas vacaciones de invierno. El receso escolar es el momento ideal para que los chicos descansen, pero las bajas temperaturas platenses hacen que pasen mucho más tiempo dentro de casa.
Al pasar tantas horas en ambientes cerrados, el hogar se transforma en el principal escenario de juegos, pero también en un lugar donde aumentan ciertos riesgos. Desde la Nueva Clínica del Niño de La Plata, te acercamos esta guía práctica con consejos clave para prevenir los accidentes domésticos más comunes de esta época y disfrutar de un receso sin sobresaltos.
1. El enemigo invisible: Prevención de intoxicación por Monóxido de Carbono
El monóxido de carbono no se ve, no tiene olor, no produce tos ni gotea la nariz, pero es altamente peligroso. Con la llegada de las olas de frío, los sistemas de calefacción funcionan al máximo. Para proteger a tu familia, prestá atención a estas tres reglas de oro:
- La llama siempre azul: Revisá todos los artefactos a gas (estufas, «tiro balanceado», calefones y cocinas). La llama debe ser de un color azul intenso y uniforme. Si es amarilla, naranja o parpadea, el artefacto está funcionando mal y liberando monóxido. Es urgente apagarlo y llamar a un gasista matriculado.
- Ventilación constante: Por más frío que haga, dejá siempre una hendija abierta (de al menos un centímetro) en las ventanas de las habitaciones donde haya calefactores. El aire debe renovarse de forma continua.
- Prohibido usar la cocina para calentar: Nunca uses las hornallas ni el horno para calefaccionar los ambientes. No están diseñados para eso y consumen el oxígeno de la casa rápidamente.
Atención: Ante síntomas como dolor de cabeza, mareos, náuseas, vómitos o decaimiento inexplicable en los chicos, salí inmediatamente al aire libre y concurrí a nuestro servicio de guardia.
2. Cuidado con las superficies calientes y las quemaduras
En invierno cambiamos los jugos por el mate, el té y las comidas calientes, y las estufas pasan a ser el centro de la casa. Para evitar quemaduras por contacto o líquidos calientes, te recomendamos:
- La cultura del mate seguro: El termo, la pava y el mate deben estar siempre lejos del alcance de los niños, preferentemente en el centro de la mesa y nunca en los bordes. Un tirón de mantel o un manotazo distraído puede causar una quemadura grave.
- Cocinar en las hornallas de atrás: Cuando prepares la comida, usá las hornallas del fondo y colocá los mangos de las sartenes y ollas hacia adentro.
- Barreras alrededor de las estufas: Si tenés calefactores que levantan mucha temperatura a nivel del suelo, intentá colocar protectores o elementos que impidan que los más chicos se acerquen o caigan accidentalmente sobre ellos mientras juegan.
3. Organizar un espacio de juego seguro dentro del hogar
Aburrirse en vacaciones es normal, ¡y usar la imaginación es genial! Pero el living o las habitaciones pueden volverse zonas de riesgo si no adaptamos el espacio:
- Cables y enchufes protegidos: Con más pantallas, consolas de juegos o luces encendidas, proliferan los cables sueltos. Asegurate de que estén canalizados o escondidos para evitar tropiezos, y usá protectores plásticos en los enchufes bajos.
- Evitar juegos de altura en interiores: Saltar en la cama o trepar a los sillones cerca de las ventanas es un clásico de los días de lluvia. Es importante marcar límites claros: el juego físico intenso debe ser controlado y lejos de muebles con esquinas filosas o vidrios.
- Guardado de elementos peligrosos: Recordá que los productos de limpieza, los medicamentos (¡tan comunes para los resfríos de esta época!) y los encendedores deben guardarse bajo llave o en estantes altos. Los chicos tienen más tiempo libre para explorar y la curiosidad es su motor.
En la Nueva Clínica del Niño de La Plata, cuidamos lo que más amás. > Disfrutar de unas vacaciones de invierno seguras es responsabilidad de todos. Ante cualquier duda o emergencia, nuestro equipo de pediatría está disponible las 24 horas para acompañarte. ¡Felices y seguras vacaciones!

